Innovación, ¿cuál es nuestra asignatura pendiente?

En las últimas semanas he recibido una inusual lluvia de artículos sobre Innovación y siempre en la misma línea, ¡España suspende en Innovación!, y nos sitúa al mismo nivel que Túnez, Chile o los Emiratos Árabes.

He encontrado artículos al respecto, tanto en las secciones de negocios como en las de economía, así como entrevistas a economistas u hombres de negocio de reconocida solvencia centradas en este tema.

La evolución de la economía global (Chindia y otros países en vías de desarrollo) hace que para nosotros la Innovación no sea solo una oportunidad competitiva, sino que sea simplemente una necesidad. Un síntoma claro es que nos endeudamos (Déficit comercial) a un ritmo muy cercano al que crecemos (PIB), y esto apunta claramente a un futuro no muy agradable si algo no cambia.

Por su parte, la administración no está quieta. Pone a disposición de las empresas una gran cantidad de ayudas, tanto desde la Secretaría General de Industria o del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) , que depende de ésta , como de las diferentes Comunidades Autónomas.

Estas ayudas van desde préstamos o financiación para proyectos innovadores o de investigación, para implantar Sistemas de Gestión del I+D+i en base a la norma UNE 166002:2006, pasando por asesoramiento en oportunidades de participar en proyectos de investigación en todos los ámbitos e incluso acceso al Capital Riesgo.

Además, desde prácticamente cada Universidad, las OTRIS (Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación) ayudan a las empresas en las relaciones con la Universidad y el inicio y desarrollo de programas de innovación.

Todo ello sin contar con el recientemente aparecido Marco para la Innovación del Club Excelencia a través de la Innovación, que ayuda en la implantación de Sistemas de Innovación en las empresas.

¿Cómo es posible que a pesar de todas estas ayudas e instrumentos todavía suspendamos en Innovación?

Innovar es introducir tecnología, y nuevas formas de hacer, en la vida corriente y en nuestro trabajo. Y esto significa cambiar. No se trata de introducir tecnología para trabajar con ella de la misma forma que lo hacíamos sin ella.

Por otro lado, no se trata sólo de contratar a gente creativa. Como decía Picasso, “que la inspiración me pille trabajando”.

Hoy no nos basta con esperar el momento de inspiración, hay que gestionar que ésta aparezca de la forma más eficiente, y que lo haga en la dirección que nos interesa. Esto significa una estructura, una organización, un método sistemático que nos permita gestionarla, y un comportamiento de los gestores de la organización que motiven a todos a participar ella, y que no maten las oportunidades recién nacidas.

Es toda la organización la que innova sistemáticamente, no una unidad o unos individuos, y esto respetando la necesidad de cohesión y eficiencia tradicionales, y ya sabemos, toda organización es o hace lo que sean o hagan sus directivos.

La Innovación suele basarse en avances tecnológicos, pero no siempre, y desde luego la principal pieza en la Innovación son las personas y quienes influyen en ellas.

¿Qué acciones nos faltan para realmente promover la innovación en España?

Quizás habría que añadir al conjunto de acciones que existen actualmente algunas más, orientadas a mejorar la imagen y prestigio del innovador y del emprendedor en la sociedad y en las empresas, a inculcar el espíritu de cooperación e innovación desde el inicio de la enseñanza de los niños en lugar de la competitividad feroz actual, a divulgar los principios de la gestión de la Inovación entre los gestores, ayudar a implantar sistemas de gestión de la innovación que abarquen todos los aspectos clave en las empresas (que preferentemente deberían estar basados en la Dirección Estratégica, ya que es la herramienta más eficaz hoy por hoy para gestionar el cambio, además de los sistemas UNE actualmente promovidos y que principalmente se orientan a la trazabilidad de los proyectos) y ayudar a  facilitar el primer  salto, atenuando los riesgos de la innovación en el periodo de aprendizaje en la organización.

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2 Comments on “Innovación, ¿cuál es nuestra asignatura pendiente?”

  1. Gonzalo H. Says:

    Totalmente de acuerdo con Luis. La falta de innovación como vía de crecimiento económico por el lado de la oferta es preocupante, ya que si una economía sólo crece por el lado de la demanda, la inflación corre un riesgo elevado de incrementarse.
    Se debe a una falta de políticas de mejora de la productividad de los gobiernos españoles?. En parte pienso que tradicionalmente no se ha puesto mucho énfasis en medidas de desarrollo de la oferta, ya que tardan más en ofrecer resultados (mas de 4 años, al menos, que dura una legislatura…). Pero también. y derivado de esto, creo que tenemos una preocupante falta de cultura en estos temas, que bien podría solucionarse con medidas del tipo de las que señala Luis en la última parte de su post.

  2. Innovación, competitividad y política « boint boint Says:

    [...] competitividad y política España suspende en innovación, y los indicadores nos sitúan a niveles de Túnez o Emiratos [...]

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